En la residencia damos mucha importancia a mantener el contacto con el entorno y con el pueblo. Por eso organizamos salidas de manera regular para que los residentes puedan continuar realizando actividades cotidianas fuera del centro.
Actualmente se realizan entre dos y tres salidas semanales, siempre con grupos reducidos de residentes, lo que permite disfrutar del paseo con tranquilidad, conversar y adaptarnos al ritmo de cada persona.

Estas salidas suelen incluir momentos tan sencillos y agradables como tomar un café, pasear por las calles del pueblo o sentarse en una terraza a charlar, actividades que forman parte de la vida de siempre.
Además, también se realizan salidas individualizadas para aquellos residentes que lo desean o lo necesitan: ir a comprar, hacer algún recado o simplemente salir a dar un paseo.
Paralelamente, también se organizan salidas mensuales con otras propuestas de actividades y visitas.
Estas iniciativas tienen un objetivo muy claro: mantener el vínculo con el entorno, continuar haciendo lo que han hecho toda la vida y favorecer el bienestar emocional y social de los residentes.
Porque sentirse parte del pueblo y de la vida cotidiana es una parte esencial del bienestar.


